Yo, la cabaña

Soy una  cabaña cincuentona. Mi papá fue el arquitecto Carlos Uribe, pionero de las casas prefabricadas en Colombia que en ese entonces, se usaban solo para aulas escolares, Carlos fue pionero en pensar en la casa cómo un producto industrial. Mi diseño en madera y triplex perfectamente modulado con techo de paja es uno de los clásicos de la arquitectura colombiana.

Me encargó la artista Teyé, para un taller en su jardín, en ese entonces ella compartía estudio con su marido el escritor Antonio Montaña con quien tenía gran afinidad en todo, excepto en una cosa: A él le apasionaba la ópera y para ella escucharlas le era insoportable. Algo difícil de compaginar cuando los dos trabajan en el mismo espacio. De modo que Teyé para huir de lo que ella llamaba “ los alaridos” instaló  su “casita” cómo estudio en medio de su  jardín en la calle 183 de la Bogotá rural de los años setentas.

La llegada de “la civilización” , es decir, la conversión de los potreros vecinos en conjuntos, barrios y urbanizaciones de manera caótica, con la inseguridad y la pérdida de la tranquilidad, hicieron que la familia Montaña Cuéllar, migrara a Chía en 1985 y con ellos “su casita” que se fue inicialmente a la finca Santa Cruz de sus amigos Urrutia, donde “escamparon” los Montaña mientras construían su nueva casa en lo que se llamaba en Chía “ El Cascajal” una cantera que producía arena y recebo abandonada un par de años antes cuando en buena hora el municipio de Chía prohibió la explotación minera en su territorio.

No se veía muy bien el lugar. En ese entonces, era más parecido a las fotos que hoy vemos de Marte, que al esplendoroso entorno retomado por la naturaleza. Montaña que era un apasionado ecologista empezó a sembrar especies nativas dejando una amplia pradera en el medio de un bosque que nació alrededor

En mi nueva ubicación, ya resuelto el problema de la ópera o mejor “ los alaridos” con el espacio separado para cada uno en la mansión que construyeron, dejé de ser estudio. Empecé como campamento de obra de la nueva casa de la familia, posteriormente ampliada para recibir a Jimena, la hija de Antonio y Teyé que tuvo su hogar allí por algunos años aquí Matias su hijo mayor dio sus primeros pasos. Desde entonces fui casa de huéspedes, Después alojé a Jorge y su familia cuando llegaban tras casi una década en Brasil fui nuevamente habitada por inquilinos estupendos también muy cercanos al arte y la culinaria, pero me fui poniendo achacosa y especialmente triste pues estuve muchos meses absolutamente desocupada. 

Esencialmente para estar cerca de su mamá Teyé, ya muy mayor y para estar con ella. Jorge y  su familia se mudan desde Bogotá en el 2018. En ese momento mis casi 50 años se me empezaban a notar de modo que me llegó la hora de un tratamiento intensivo de cirugía plástica y reconstructiva tras lo cual , con mi nuevo nombre: “cabaña de la montaña” empecé a recibir parejas, familias y amigos felices que me traen buena energía. Desde entonces me he ido poniendo bonita con diversas pero sencillas reformas

En mi interior, una buena colección de arte de Teyé y algunos de sus colegas de entonces y de su hija Valeria quien siguió sus pasos, adornan mis paredes. Algunos libros seleccionados de la bibloteca de Montaña invitan a la lectura y algunas de sus ollas de cheff y los diseños de Jorge por todos lados me dan todo el caracter. Me precio de tener mucha personalidad

¿Cuando vienen a verme?

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